35 vuelos atacados en una semana y Bruselas dice que es 'demasiado pronto para sacar conclusiones'
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Una nueva oleada de falsas amenazas de bomba golpeó al menos 27 aviones con destino a ciudades europeas este jueves, sumando 35 vuelos afectados desde el lunes. Mientras cazas escoltaban aparatos y se investigaba un posible vínculo con movimientos radicales rusos, la Comisión Europea se mantuvo prudente: aún es "demasiado pronto para sacar conclusiones".
El tráfico aéreo en toda Europa se vio afectado este jueves por una nueva oleada de falsas amenazas de bomba contra más de una veintena de aviones. El episodio parece un acto coordinado en un momento especialmente turbulento para el continente, según observadores y expertos consultados por la prensa internacional.
Al menos 27 vuelos con destino a ciudades europeas —tres de ellos con origen o destino en Madrid— recibieron falsos avisos de bomba, lo que obligó a realizar aterrizajes de emergencia, sin contratiempos en todos los casos. Además, tres aviones fueron desviados de sus rutas y varios fueron escoltados por cazas de Italia, Francia, Bulgaria y Austria.
Las incidencias, que investigan las autoridades nacionales, afectaron a aeropuertos de España, Francia, Italia, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Rumania, Polonia, Irlanda, Dinamarca y Austria. Se producen solo dos días después de que otros siete vuelos registraran falsas amenazas de bomba, también sobre el espacio aéreo europeo. En total, al menos 35 vuelos se han visto afectados desde el lunes.
Las amenazas llegaron por correo electrónico a varios aeropuertos europeos. En el caso de los mensajes dirigidos al aeródromo de Roma, el correo estaba firmado por Fighters of the Male State (Luchadores del Estado masculino), un grupo radical ruso de machistas y supremacistas blancos que se hizo conocido por sus campañas de odio contra las mujeres y que ha abrazado la guerra de Rusia contra Ucrania.
"Vuestro régimen feminista lo recordará para siempre. La explosión se producirá en 60 minutos. Hoy vuestro cielo será rojo", decía el correo electrónico, según relata la prensa italiana.
Las autoridades del aeropuerto de Roma confirmaron que el correo, que alertaba de los vuelos procedentes de Helsinki y Dublín, estaba escrito en italiano. Rusia declaró extremista a ese movimiento en 2021, y en 2022 su nombre ya apareció en falsas amenazas de bomba contra escuelas de Montenegro, cuya autoría negó su fundador.
Fuentes de inteligencia europeas creen que el nombre de esa organización se puede estar usando como una maniobra de distracción. En cualquier caso, no dudan de que la oleada de amenazas es una acción coordinada que busca no solo generar caos y angustia en los pasajeros, sino también analizar la respuesta europea y el tiempo de actuación de sus sistemas de seguridad. Las autoridades nacionales no han apuntado todavía a una pista concreta sobre la supuesta autoría.
La oleada de amenazas falsas coincide con otros episodios alarmantes en Europa, como los ataques cibernéticos a decenas de supermercados para alterar las temperaturas de sus sistemas de refrigeración, lo que ha provocado la pérdida de millones de euros en alimentos. También llega después de un grave y sofisticado ataque cibernético contra el Establecimiento Francés de Sangre (EFS), que saboteó los sistemas de congelación de tres de sus principales plantas de almacenamiento biológico.
El comisario de Transportes de la Unión Europea, Apostolos Tzitzikostas, destacó que aún es
"demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes notificados están relacionados entre sí"
Pero subrayó que Bruselas sigue la situación muy de cerca junto a la Agencia Europea de Seguridad Aérea y a los Estados miembros, que tienen las competencias de investigar lo sucedido.
"Cualquier amenaza contra la población civil es inaceptable", aseveró Tzitzikostas en un comunicado.
Al menos tres vuelos implicados en la alerta de este jueves fueron notificados en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Fuentes de la Guardia Civil, que procesó las alertas, aseguraron que los vuelos eran seis, no tres.
Iberia confirmó que dos de sus aviones, procedentes de Milán y Roma, recibieron amenazas falsas. Las alertas llegaron al aeropuerto de Barajas, se comunicaron a los comandantes y ambos aparatos aterrizon sin incidentes hacia las diez de la mañana. Air Europa explicó que su vuelo a París aún no había despegado cuando llegó el aviso; el avión fue evacuado e inspeccionado y, tras comprobarse que se trataba de una falsa alarma, despegó y aterrizó en París sin problemas.
Aena, la empresa pública que gestiona los aeropuertos, informó que, tras constituirse un comité de seguridad con las fuerzas de seguridad del Estado y realizarse las comprobaciones pertinentes, la amenaza de bomba fue descartada en todos los casos.
Estas incidencias se suman a las vividas el pasado martes en otros siete vuelos con destino a ciudades europeas: Varsovia, Sofía, Roma y Murcia. Todos recibieron amenazas de bomba, uno de los aparatos tuvo que ser desviado y se produjeron perturbaciones en varios aeropuertos, donde fueron movilizados los artificieros, aunque finalmente no se hallaron explosivos en ninguno de los aviones. La víspera, el lunes, otro avión que volaba de Londres a Sofía había sido desviado a Budapest, escoltado por un caza húngaro, por idéntico motivo.
Nadie ha reivindicado las amenazas falsas y ninguno de los países afectados ha señalado a algún otro Gobierno o grupo terrorista, aunque expertos sostienen que esa concentración de amenazas en cuestión de horas y en un mismo espacio aéreo no puede ser casual.
Robert Jordan, del centro británico de estudios de defensa RUSI y antiguo responsable en el Ministerio de Defensa británico de las políticas para prevenir amenazas terroristas contra la aviación civil, explicó que la tolerancia al riesgo es muy baja: si una aerolínea no puede descartar rápidamente que un aviso es falso, actúa cuanto antes. La consultora británica de riesgos Dragonfly sostuvo que lo que distingue esta campaña de las numerosas falsas amenazas registradas en los últimos años en aeropuertos europeos es que parece coordinada y probablemente obra de un único grupo o de una red reducida de personas afines.
Dragonfly no se aventura a señalar quién puede estar detrás de estas acciones, que hacen que las miradas de los expertos se dirijan a Rusia, y señala que se trataría, en ese caso, de tácticas nuevas empleadas por Moscú. Jordan recordó que grupos rusos e iraníes han reclutado por internet a personas para acciones similares, pero no descartó que se trate de alguien que disfruta provocando el caos.
El ministro de Defensa danés, Jeppe Bruus, evitó vincular estos incidentes con Rusia, pero afirmó a la radiotelevisión pública DR que Europa vive
"una escalada de los ataques híbridos"
Rusos y que los europeos deben prepararse para más episodios como los de este jueves.
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