Microsoft prefiere pagar a 60 mil empleados para irse antes que tocarle el presupuesto a la IA
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La empresa de software ofrece retiros voluntarios al 27% de su plantilla global para financiar una inversión de más de 50 mil millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial. Los trabajadores tendrán hasta principios de diciembre para decidir si aceptan el cheque.
Microsoft ofrecerá salidas voluntarias a cerca de 60 mil empleados repartidos en cuatro países, en un movimiento estratégico destinado a financiar su ambiciosa apuesta por la inteligencia artificial sin descapitalizarse en el intento.
El programa se extiende a trabajadores en Estados Unidos, Canadá, India y Reino Unido, todos con nivel de experiencia igual o inferior a 70. La cifra representa aproximadamente el 27% de la plantilla total de la compañía, que suma 223 mil personas.
El contexto detrás de la oferta es contundente: Microsoft ha escalado su gasto en centros de datos para sostener la demanda de cómputo intensivo que exige la inteligencia artificial. La compañía provee servicios de nube a OpenAI, Anthropic y a un extenso catálogo de empresas que dependen de esa capacidad. El gasto de capital del trimestre de septiembre superaría los 50 mil millones de dólares, frente a los 34.9 mil millones registrados en el mismo periodo del año anterior.
Ese ritmo de inversión ha puesto presión sobre las finanzas de la empresa. En abril, Microsoft había lanzado por primera vez en su historia un programa de retiro voluntario dirigido a un grupo reducido de empleados estadounidenses con nivel 67 o inferior. Esa convocatoria logró que más del 30% de los elegibles aceptara la propuesta, según la propia compañía informó en julio.
Posteriormente, en ese mismo mes, Microsoft anunció planes para despedir a 4,800 trabajadores. Ahora, con la nueva oferta, la intención es ir más allá.
La empresa describió el programa como una herramienta de flexibilidad. Amy Coleman, vicepresidenta ejecutiva y directora de Recursos Humanos de Microsoft, sostuvo en un memorando dirigido a los empleados que esta iniciativa refleja la forma en que la organización está evolucionando su manejo del cambio.
"La Oferta Voluntaria de Salida refleja una parte importante de cómo estamos evolucionando nuestro enfoque al cambio: crear mayor flexibilidad y, cuando sea posible, más formas para que los empleados modelen su próximo capítulo".
La retórica corporativa no oculta lo que detrás es una decisión numérica fría. Microsoft está en pleno de transformación de su modelo de negocio: quiere cobrar a sus clientes en función de cuánta inteligencia artificial utilicen realmente. Para eso ha dotado a sus equipos de programación, ventas y cadena de suministro con herramientas de IA, con resultados que la compañía describe como notorios.
Pero la transformación tiene un precio, y ese precio, por ahora, no lo van a pagar los servidores.
Los números de flujo de efectivo explican la lógica. En el segundo trimestre fiscal, Microsoft registró 19.64 mil millones de dólares de flujo de efectivo libre positivo, una caída de 23% contra el mismo periodo del año anterior. Sus rivales Alphabet y Amazon reportaron flujo de efectivo libre negativo en ese mismo trimestre. Microsoft quiere mantener su ventaja en ese indicador, y la fórmula parece ser obvia: menos nómina, más infraestructura.
Algunos equipos de marketing, ventas e ingeniería han decidido no participar en la nueva ronda de retiros, precisó la fuente. Los empleados tendrán hasta principios de diciembre para tomar su decisión, y quienes acepten abandonarán la compañía el 31 de diciembre de 2025.
La iniciativa va más allá del alcance de su predecesora. Mientras el programa de retiro voluntario de abril se limitaba al nivel 67 y por debajo, esta nueva convocatoria se extiende hasta el nivel de vicepresidente. Microsoft, no tiene una meta numérica definida esta vez.
La compañía está programada para reportar sus resultados del tercer trimestre el miércoles. Ese dato dará más contexto sobre el tamaño real de su apuesta a la inteligencia artificial y sobre cuántos empleados decidieron tomar el billete antes de fin de año.
En el fondo, lo que Microsoft está haciendo no es exactamente una reducción de personal: es una reasignación de recursos. El dinero que antes se destinaba a salarios y beneficios ahora se dirigirá a tarjetas gráficas, centros de datos y contratos de cómputo en la nube. La inteligencia artificial, al parecer, no negocia su presupuesto.
[REGISTRO DE FUENTES Y COBERTURA CONSULTADA]
- [01] CRÉDITOS: CNBC [CONSULTAR ENLACE EXTERNO →] [TIPO: FUENTE PRIMARIA]