Tesla ya enseña el carro volador, pero el de 2017 todavía no le llega
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La marca que promete vehículos desde hace ocho años presentó en la sede de SpaceX un prototipo de auto volador con propulsión de aire comprimido, pero un especialista advierte que probablemente es un espectáculo para vender sus otros dos modelos previstos para 2028.
Tesla volvió a poner el mundo boca arriba. En la sede de SpaceX, la marca de Elon Musk exhibió un prototipo de auto volador que combinó tecnología aeroespacial con ingeniería automotriz y, aunque las imágenes resultaron impresionantes —el vehículo logró elevarse, reducir velocidad al descender y girar—, un especialista en la materia puso varios pero sobre la viabilidad real de la propuesta.
La colaboración entre ingenieros de SpaceX y Tesla permitió construir un prototipo con un sistema de propulsión basado en aire ultra comprimido, a diferencia de los cohetes de SpaceX que utilizan combustión química. Este mecanismo aspira aire comprimido para impulsar el vehículo y ejecutar las maniobras de vuelo que se observaron durante la demostración.
La compañía planea ofrecer tres versiones del Roadster:
- Performance: la más económica, un carro 100% eléctrico sin propulsión de aire comprimido. Es el mismo vehículo que Tesla ha prometido desde 2017 y hasta esta fecha no ha cumplido con entregar.
- Thrust: versión más costosa, eléctrica con un impulsor de aire comprimido en la parte trasera que permitiría acelerar de 0 a 60 millas por hora en menos de dos segundos.
- Rocket: el prototipo exhibido en la noche, del que la empresa aún no ha revelado más detalles.
Sobre este último punto, el especialista Jaime, quien tuvo oportunidad de probar vehículos de altísima aceleración en su línea de trabajo, ofreció un diagnóstico directo sobre lo que realmente ocurrió en la sede de SpaceX.
«Entiendo que esa que vimos en la noche ha sido un show para llamar la atención hacia los dos modelos que posiblemente puedan construir en el futuro. Ellos dicen 2028, pero como ya hemos visto antes, muchas veces no cumplen con su palabra.»
La advertencia no es caprichosa. Tesla arrastra un incumplimiento de años: el Roadster que prometió en 2017 nunca llegó a los concesionarios. Ahora presenta un prototipo de auto volador y vuelve a prometer fechas de producción, esta vez para 2028. La historia, dice el experto, se repite.
Más allá de los calendarios optimistas, la seguridad en las calles generó una preocupación central. Un vehículo capaz de acelerar de 0 a 60 en menos de dos segundos experimenta fuerzas G similares a las que soportan pilotos de aviones de combate. Una persona común no es capaz de soportar esas aceleraciones por tiempos extendidos.
«Déjame decirte que la experiencia física en este tipo de aceleraciones: una persona común y corriente no es capaz de soportarlas por tiempos extendidos. Estamos hablando de fuerzas G que experimentan pilotos de aviones de combate.»
En ciudades caóticas como Miami, la posibilidad de ver vehículos de este tipo circulando genera verdadero temor. Se requeriría un control computarizado o inteligencia artificial para garantizar la seguridad de estos prototipos, asumiendo que la tecnología llegue a materializarse en algo comercial.
El especialista también destacó que ya existen empresas privadas desarrollando vehículos de transporte aéreo de personas, uno o dos individuos, con tecnología similar a la de los drones, lo que plantea un escenario de competencia y regulación que queda sin resolver.
La pregunta que quedó flotando en el aire fue contundente: ¿quién regula a Tesla y SpaceX? En un terreno donde convergen tecnología aeroespacial, automotriz y propulsión, los marcos regulatorios actuales no parecen estar preparados para lo que la industria promete —o prometerá— para la próxima década.
[REGISTRO DE FUENTES Y COBERTURA CONSULTADA]
- [01] CRÉDITOS: Univision [CONSULTAR ENLACE EXTERNO →] [TIPO: FUENTE PRIMARIA]