Lula gana la reelección en Brasil y los mercados entran en pánico: la bolsa cae 14% en un día
REC ● 19.4326°N
Con una remontada inesperada de casi 81 años, Lula se impuso por 52% a 48% y desató el mayor movimiento adverso en la bolsa brasileña desde la pandemia. El dólar se disparó 8% y los inversionistas ya exigen una fiscal creíble antes de creer en el cuarto mandato.
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil no tardó en sacudir a los mercados. La histórica victoria del izquierdista en el balotaje, lograda contra todo pronóstico y a punto de cumplir 81 años, provocó el lunes un desplome de casi 17% en la Bolsa de São Paulo al abrir, para cerrar el día con una caída de casi 14%.
La caída del índice de referencia Ibovespa fue tan pronunciada que provocó incluso una suspensión de las transacciones por 30 minutos, algo que no ocurría desde la inestabilidad causada por la pandemia en 2020. Los mercados apostaban a un triunfo de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, tras su buen desempeño en la primera vuelta.
"Nadie tenía en el radar" este resultado, dijo a la AFP Leandro Gabiati, de la consultora política Dominium, en Brasilia.
Gabiati agregó que el resultado "sorprende mucho a los actores económicos que ya contaban con un gobierno Flávio, con una transición política a partir de hoy".
Además del desplome bursátil, el precio del dólar se disparó y cerró con un alza de 8%, cotizado a 5,40 reales por unidad. Los inversionistas temen que Lula gobierne sin disciplina fiscal en su cuarto mandato.
La preocupación no es infundada. En un contexto de deterioro fiscal, el Estado brasileño gasta más de lo que recauda, la deuda pública supera el 80% del PIB y el Banco Central mantiene una de las tasas de interés más altas del mundo para contener la inflación. La desaceleración económica en el horizonte aumenta aún más los desafíos.
Durante la campaña, Flávio Bolsonaro defendía un "tijerazo" al gasto público, aunque sin detallar a qué sectores impactaría. Además, él mismo hizo promesas de inversión en políticas sociales, lo que complicaba su propuesta de austeridad.
Por su parte, Lula desplegó en la recta final de su campaña medidas costosas como un aumento del valor de las transferencias del programa Bolsa Familia para las clases populares, el perdón de deudas para microemprendedores y otros beneficios que representan un gasto significativo para las arcas públicas.
"Lula hizo varias promesas de gastos, y eso hay que pasarlo a precios", afirmó André Perfeito, economista jefe de la financiera Garantía Capital.
"Una fiscal sólida es el precio que Lula 4.0 debe pagar para recuperar la confianza del mercado", opinó Mariano Machado, analista de la firma de análisis de riesgos Verisk Maplecroft.
Machado añadió que, pasada una primera fase de "volatilidad", en los mercados "un plan creíble para contener el gasto marcará el tono para 2027 y los años posteriores".
También habrá que "esperar la transición para saber qué figuras políticas van a integrar el gobierno, si habrá alianza con el centro" en cargos estratégicos y "quién será el ministro de Economía", apuntó Gabiati, de Dominium.
Un factor que podría frenar las ambiciones de gasto del gobierno entrante es la composición del Congreso. La sólida victoria de la derecha en la primera vuelta, en la que los brasileños renovaron parte del legislativo y aumentaron la bancada conservadora, puede afectar la gobernabilidad de Lula. Sin embargo, también puede actuar como un freno al descontrol fiscal, apuntan analistas.
"El giro a la derecha en el Congreso se mantiene incluso tras la victoria de Lula, lo que debería limitar la capacidad del gobierno para aplicar una agenda fiscal significativamente más laxa", sostuvieron los analistas de Deutsche Bank.
Otro punto de tensión será la transición política. El dirigente conservador Bolsonaro aún no ha reconocido la reelección del presidente Lula, aunque este lunes aseguró que liderará la oposición al gobierno del izquierdista. La rapidez con la que finalmente acepte los resultados será determinante para la estabilidad.
"Una vez que se asimilen la prima electoral inmediata (el impacto en los valores de mercado) y la impugnación del resultado por parte de Bolsonaro, la gran incógnita para los activos brasileños será si Lula puede aprovechar esa restricción del Congreso para establecer una trayectoria fiscal creíble", afirmaron los analistas de Deutsche Bank.
Con la deuda pública por encima del 80% del PIB, las tasas de interés entre las más altas del mundo y un Congreso más conservador, el camino de Lula 4.0 estará lleno de obstáculos. Los mercados, por ahora, siguen nerviosos y la volatilidad del real y el Ibovespa marcará el ritmo de los próximos días en Brasil.
[REGISTRO DE FUENTES Y COBERTURA CONSULTADA]
- [01] CRÉDITOS: Yahoo [CONSULTAR ENLACE EXTERNO →] [TIPO: FUENTE PRIMARIA]