Producía programas de crímenes reales; terminó siendo su propio episodio: fugitiva del FBI con USD 14.6 millones
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Mary Carole McDonnell se presentó como heredera de la fortuna aeroespacial McDonnell Douglas, obtuvo préstamos por más de USD 14.6 millones con documentos falsificados y desapareció dejando atrás su mansión, su Porsche y su productora en quiebra. El FBI la sitúa actualmente en Dubai y continúa la investigación.
Hay historias que parecen guion de docuserie. Esta, sin embargo, es real: una ejecutiva estadounidense que se labró un nicho produciendo programas sobre crímenes reales como Corrupt Crimes y Motive to Murder, terminó protagonizando su propia historia de fraude, identidad falsa y fuga internacional. Mary Carole McDonnell es hoy una de las 32 personas que figuran en la lista de los más buscados del FBI por delitos de cuello blanco.
En 2017 McDonnell acumulaba más de USD 1 millón en deudas y buscaba una inyección de capital urgente para sostener su productora Bellum Entertainment. Fue entonces cuando desplegó su plan: se declaró pariente de los fundadores de la Corporación McDonnell Douglas, el gigante aeroespacial, y sostuvo que pronto recibiría USD 80 millones de un fideicomiso familiar. Con documentación que las autoridades consideran falsificada, obtuvo préstamos por un total de USD 14.6 millones.
Poco después, McDonnell desapareció por completo. Dejó atrás su mansión en La Cañada, California; su Porsche; sus hijos adultos; y una tormenta de demandas de un banco y de empleados que denunciaban falta de pago. Fue acusada formalmente de delitos federales en diciembre de 2018 y en 2025 fue incorporada a la lista de los más buscados del FBI.
Una carrera que escaló desde el escritorio
Tras graduarse de Principia College en 1974, McDonnell trabajó en emisoras locales y ascendió desde secretaria hasta productora y directora de programación. En la década de 1990 se mudó a Los Ángeles y se convirtió en vicepresidenta de programación y marketing de Argyle Television, empresa que luego formaría parte de Hearst Television. En 1999 pasó a Raycom Media, y alrededor de 2005 fundó su propia compañía de producción y distribución: Bellum Entertainment.
En sus primeros años, Bellum producía formatos variados: avistamientos de extraterrestres (Unsealed: Alien Files), remodelación de casas (Fix It & Finish It) y producciones educativas como Animal Atlas y Zoo Clues. Con el auge del género del crimen real, la empresa expandió esa línea con docuseries de bajo costo y distribución amplia. Una de las más exitosas fue Deep Undercover (2016), presentada por Joe Pistone, el legendario agente del FBI que se infiltró en la mafia bajo el nombre de Donnie Brasco.
El modelo se resquebraja
En 2017, Bellum intentó sostener un ritmo de producción insostenible. Andrew Nock, contratado como productor ejecutivo de una temporada de Corrupt Crimes, relató que la empresa necesitaba entregar 26 episodios en seis meses.
«Parecía imposible», sostuvo Nock.
En paralelo, exempleados describieron atrasos recurrentes en pagos y cheques sin fondos. Ethan LeCuyer, que se incorporó en 2015 como productor asociado, recordó que Bellum era una firma pequeña y familiar, y describió filmaciones dentro de la mansión de McDonnell.
«La casa parecía estar deshabitada y llena de muebles ostentosos. Casi parecía un decorado, con la excepción de quizás cuatro o cinco fotos de Sean y Mack de niños», relató LeCuyer.
Los retrasos salariales se volvieron rutina. «La primera vez que me pasó, pensé: 'Esto nunca me había ocurrido', pero uno casi se acostumbra porque todos estamos en la misma situación», dijo. «Siempre termina por desaparecer».
James R. Fitzgerald, perfilador criminal y lingüista forense jubilado que colaboró con la productora, fue igualmente contundente: «Pasé de Broadway a un circuito alternativo». Y sobre la calidad del trabajo: «Era una empresa estandarizada».
La escalada financiera
Los expedientes judiciales trazan una escalada de préstamos, demandas e indemnizaciones que terminó por hundir a la compañía:
- En 2015, McDonnell recibió un préstamo de USD 2.7 millones de Pacific Business Capital Corporation. En 2019, un árbitro otorgó a la entidad cerca de USD 6.8 millones que ella nunca pagó.
- En marzo de 2017, Reliable Fast Cash comenzó a prestarle a Bellum más de USD 2.5 millones. Tras meses de pagos parciales, Bellum incumplió en julio y nuevamente en agosto. Un juez otorgó a la entidad más de USD 3.3 millones en septiembre.
- En ese se incautaron más de USD 550 mil en efectivo y bienes a los hijos de McDonnell, Sean y Mack, quienes afirmaron desconocer que sus firmas figuraban en la solicitud del préstamo.
- En 2019, los hermanos presentaron una moción para anular la sentencia y alegaron que su madre había falsificado sus firmas. Llegaron a un acuerdo con Reliable en 2020: la empresa conservó lo ya cobrado y se comprometió a no retirar más.
El préstamo que lo selló todo
En diciembre de 2017, McDonnell solicitó otro préstamo, esta vez ante Banc of California. Aunque consiguió más de USD 14.6 millones, el dinero no alcanzó para sostener el derrumbe de la compañía. Bellum se declaró oficialmente inactiva en 2020, y cerca de 50 empleados presentaron reclamaciones salariales ante la Oficina del Comisionado Laboral de California.
En julio de 2018, Banc of California demandó a McDonnell ante un tribunal federal. El banco alegó que ella había afirmado falsamente ser heredera de la fortuna aeroespacial de McDonnell Douglas, y que buscaba millones para sostenerse hasta recibir la distribución del fideicomiso familiar de USD 80 millones. En 2021, un juez falló a favor del banco y le otorgó más de USD 17 millones.
El 12 de diciembre de 2018, McDonnell fue acusada formalmente por la justicia federal de fraude bancario y robo de identidad agravado. Con orden de arresto vigente, la ejecutiva desapareció.
Dubái: el último capítulo conocido
Los movimientos exactos de McDonnell se desconocen, pero el FBI sostiene que se habría establecido en Dubái. Allí, la empresaria Thili Brady aseguró haber entablado amistad con McDonnell y su esposo, Jeffrey Nilles, en 2019. Brady relató que la ejecutiva se presentaba como heredera y presumía abiertamente su vida anterior en Estados Unidos.
«Cada vez que se subía a mi coche, decía: 'Oh, tenía un Porsche en Estados Unidos'», contó Brady.
Brady afirmó que McDonnell le propuso participar de una inversión de USD 7.5 millones para desarrollar tres programas de televisión, pero luego se distanció de la pareja. Una pauta que, se repite a lo largo de su trayectoria.
La investigación sigue abierta
La portavoz del FBI, Laura Eimiller, declaró que la investigación continúa en curso.
«Sigue prófuga y creemos que podría estar cometiendo fraude», afirmó Eimiller, y agregó que la agencia cree que McDonnell se encuentra en Dubái.
Tom Simon, exagente especial del FBI y actual investigador privado especializado en fraudes, explicó que cualquier detención en Dubái requeriría cooperación de las autoridades emiratíes, pero advirtió sobre los límites del escondite.
«Su paradero puede protegerla de un arresto inmediato, pero no le otorga inmunidad permanente», sostuvo Simon.
Mientras tanto, Mary Carole McDonnell sigue en libertad en algún punto del desierto emiratí, con su orden de arresto vigente y una ironía difícil de superar: la mujer que producía historias sobre crímenes reales para la televisión terminó siendo, ella misma, el episodio que nadie en su equipo de producción imaginó. La única diferencia es que en sus docuseries siempre había un final. En esta, todavía no lo hay.
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